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Los maestros siempre dejan huellas

Ayer celebramos el día del Maestro en Panamá y me encantaría compartirles una reflexión.

El escrito de hoy se titula: los maestros siempre dejan huellas…. y cabe la pregunta: ¿Qué huellas dejan?… ¿qué dejaron los de tu infancia?… te aseguro que no de todos tus maestros te acuerdas y eso es natural o quizás, de unos guardas recuerdos increíbles y a otros prefieres no habertelos atravesado jamás en tu camino…. ¿por qué será?.

En definitiva todos dejamos huellas, pero depende de la labor que desempeñemos, será la huella que dejemos.
En lo particular recuerdo con mucho amor una de mis primeras maestras de preescolar. Yo tendría quizás unos 3 o 4 años. Ella era grande, gordita, tenia un vollwagen blanco y el tablero del auto estaba lleno de stickers divertidos … la veía siempre alegre y muy juguetona. No recuerdo su nombre, pero sí a ella. Tampoco llega a mi memoria sobre los números o colores que aprendí con ella… no recuerdo ni siquiera si me ayudó con mi lateralidad, equilibrio, atención y concentración… no sé si con ella me adentré en el mundo de las letras, pero sí recuerdo perfectamente cómo esperaba con ansias la hora de salida de ese año porque en ese momento ella jugaba con nosotros El Lobo del Bosque: cantábamos, corríamos, nos perseguía y si nos atrapaba…. ¡¡¡nos comía a cosquillas!!!. Jamás olvido mi primera escuelita: el lugar donde hice 1er grado con apenas 5 años y la recuerdo no por ello, sino porque allí lo más importante era jugar.

Me pregunto en días como ayer: ¿en qué momentos olvidamos la esencia de nuestro rol?… y digo nuestro porque aunque yo si soy maestra, pero también soy mamá y a mi parecer los padres, somos los primeros educadores de los hijos y aquí entonces me encuentro con estos interesantes datos en internet:

La palabra «enseñar», en griego, se dice didasko, que literalmente significa «ayudar a alguien a crecer”.
La palabra enseñar proviene del latín insignare, compuesto de in (en) y signare (señalar hacia), lo que implica brindar una orientación sobre qué camino seguir y también encuentro que literalmente significa «colocar un signo», «colocar un ejemplo»
Esta información es en relación a la palabra enseñar.

Por otro lado, la palabra «educar«, viene del latín Educere que se traduce como «extraer de dentro hacia fuera«, e implica incitar y guiar al otro hacia su realización.

Si unimos el significado de la raíz de ambas palabras tenemos mágicamente estas frases: «ayudar a alguien a crecer», «camino», «guía», «colocar un ejemplo», «colocar un signo» y «extraer de dentro hacia fuera», «realización».

Si hacemos el ejercicio interesante de buscar los sinónimos (en la misma web) de la palabra «educar» me sale: enseñar, dirigir, afinar, doctrinar, encaminar, guiar, perfeccionar, disciplinar, domar, amaestrar y de forma contraria (como antónimos) encontramos: malcriar, viciar, esconder, ocultar, tapar.

Mi reflexión es:
¿Leo estas palabras y con cuáles me identifico?
¿Con mis abordajes diarios, siendo maestro o mamá/papá de nuestros niños, qué promuevo en ellos?
¿Estoy realmente fomentando el sacar de dentro de ellos todo su potencial o simplemente los vemos como «depósitos vacíos» a los que hace falta «llenarlos de información»?.
¿Estoy enfocandome en resultados (notas, conocimientos, logros cuantificables) o por el contrario, hago énfasis en el acompañamiento, en el proceso, en el esfuerzo y en la emoción que el niño va experimentando en la medida que avanza en el camino?
¿Cómo está el ejemplo que le doy?
¿Qué huellas voy dejando en su camino?… en el de mis alumnos, hijos y las demás personas en general?.
¿Le permito explorar, equivocarse, probar y darse cuenta por si mismo o sólo estoy evitando todo lo anterior porque me creo dueño de la verdad o quiero evitarle sufrir?
¿Le dejo brillar por sus propias virtudes, luces y sombras o las escondo o busco amoldarlo al niño(a) que «debería ser»?

Pudiera lanzar muchas preguntas más, pero éstas son sólo para que viajes dentro de tí, en tu rol de mamá/papá/educador y maestro y te cuestiones tu diario quehacer. Siempre estamos enseñando… enseñamos y educamos con tan solo vivir y no sólo a los hijos y alumnos, sino que tenemos impacto en todos quienes nos rodean. ¿Qué huellas estamos dejando?

Te mando un abrazo de inicio de diciembre.
Con cariño,
Luiza.

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Siempre hay esperanza y propósitos detrás de esta situación que estás viviendo.

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