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LA FAMILIA: Un viaje de exploración

Hoy escribiré sobre el senderismo y la familia!.

Para quienes no saben… les comparto esta definición rápida que encontré sobre senderismo en la web:

“Actividad deportiva que consiste en caminar por el campo siguiendo un itinerario determinado”

Este domingo salió un paseo imprevisto para ir a senderear con Edu, mi esposo… una actividad que hemos hecho en varias oportunidades en familia, considerando que sentimos una gran atracción por la naturaleza, el camping y las actividades al aire libre, pero esta vez fuimos sin las niñas. Un plan de ambos que compartimos con otra pareja.

Mientras me adentraba en el ambiente boscoso y caminaba por los senderos (sin señalizaciones , la verdad) sólo llegaba a mi mente y corazón la relación de esa experiencia con la aventura de ser familia y digo aventura porque siempre hay cosas nuevas e inexploradas en nuestro caminar como familia.

Los que me leen y vienen conectando conmigo de hace meses, saben que he vivido en los últimos días mudanzas físicas, emocionales y muchos procesos de mirar dentro de mí en un camino de autoconocimiento y sanación interna de mi historia. Al llegar a casa, después de tantas ideas, caí en cuenta que este paseo fue un plan perfecto que además de permitirme conectar con la naturaleza, escapar del bullicio, la rutina y la cobertura digital, me ayudó a atar hilos y entender la aventura que estoy viviendo en el plano personal y familiar.

Y qué encontré en medio del día y del plan?: las similitudes entre esta práctica deportiva y la familia o la mapaternidad, cómo quieras verlo. En ambos planos las similitudes son las mismas.

Te cuento 8 aspectos de encuentro que identifiqué entre senderear y hacer familia:

Una orquídea en medio del camino
  1. Todos dicen que es espectacular, pero no siempre estás preparado para los momentos de prueba. Ayer hubo momentos en los que me resbalaba terrible y las empinadas eran fuertes. Si, es espectacular la experiencia de senderear y hacer familia, pero no implica que no habrán momentos de prueba y mucha demanda física y emocional. Ayer fue lindísimo: el lugar, la frescura, lo esencial, lo básico… lo mágico, pero igual los retos fueron constantes. No llevé los zapatos adecuados, no llevé poncho y la comida quedó en el carro porque nos confiamos de los “10 minutos” de caminata. Había hambre, los pies estaban empapados, yo enlodada… todo forma parte de la experiencia. De salida la camioneta patinó en el barro. Todo terminó en winche valiéndonos de unos 6 árboles diferentes. No por no ser retador no dejó de ser un buen plan. Siempre viendo lo bonito por encima de esas cosas que forman parte de senderear. Total unas 3 horas caminando. Hoy lunes se siente el cansancio físico y muchas emociones revueltas. Así es la familia: hermosa, pero los retos siempre presentes.
  2. Crees que puedes prever todo, pero siempre salen imprevistos. Ayer nosotros no fuimos los que planificamos el trip. En líneas generales llevé lo que creí que necesitaba, pero olvidé algunos detalles. Aunque el pronóstico del tiempo marcaba día despejado, en medio de la selva lloviznó por ratos. No llevé poncho (impermeable). Las gotas de lluvia corriendo por mi rostro en varias ocasiones me hacían detener a limpiarme la cara, quitar el exceso de agua de la frente para poder ver despejado y seguir el camino. Cuántas veces las cosas crees que saldrán bien, hay buen pronóstico, crees que llevas lo que necesitas y te llega la lluvia sin estar preparado?
  3. El sistema de apoyo es vital. Edu dejó el bastón de trekking en casa. Menos mal que la pareja tenía un 3er bastón que me prestaron y Eduardo improvisó uno con un tronco del camino.
    Realmente no sólo me ayudó con el apoyo; me permitió no rodar en varias ocasiones en los que los zapatos resbalaron en medio del lodo y también fue el ancla y el soporte para poder, en muchas ocasiones (cuando el sendero estaba inclinado), poder apoyar el peso y subir sin lastimarme. Cuál es ese bastón de apoyo que nos permite ir mapaternando y ser familia con firmeza?
  4. El guía. Ayer una persona local y su hijita (Melissa – con una sonrisa espectacular) fueron nuestros guías. El camino no tenía señalizaciones. En algunos puntos habían pasamanos construidos por la misma gente de la zona, pero 0 letreros y varias rutas. Conocimos 3 caídas de agua. Cuántas veces vamos por el camino de ser familia sin señalización en la ruta y menos sin un guía que tenga experiencia previa y nos acompañe a encontrar nuestro propio camino?
  5. La gente haciendo el camino contigo: A veces Edu se me adelantaba y a veces él me permitía ir adelante, pero sin duda, aunque poco hablábamos porque cada uno iba viendo al suelo, contemplando y viviendo su experiencia, definitivamente, la comunidad es algo que merece ser valorado. Eduardo en ocasiones me alertaba sobre espacios en la ruta un poco inestables o muy mojados y al contrario… a veces yo me volteaba para ponerlo sobre aviso. Sin vuelta atrás: somos seres sociales. Todos necesitamos vivir la experiencia juntos y más aún, apoyándonos en el camino de la vida.
  6. Siempre hay lugares de disfrute y hay paradas de contemplación. En la medida que caminábamos, siempre habían detalles para contemplar. Así estuviese en plano inclinado viendo cómo rayos no me resbalaba, siempre había una flor, un reflejo de luz entrando por algún hueco del bosque, un sonido, una hoja poco común o simplemente el agua corriendo que me hacía pensar: oh wow! gracias!. En medio de la retos, siempre habrá algo para contemplar.
Cruzando las quebradas
  1. La planificación debe ser constante: La atención plena debía estar presente para poder ir planificando el sitio dónde colocar el pie para evitar resbalar o dónde colocaba la mano para sujetarme y no tocar un bicho que fuese peligroso. Así es la experiencia de ser familia…. Ir viviendo en conciencia plena en dónde estás, cómo vas caminando y dónde colocas tus pasos para hacerlo lo más firme posible. Si miras los pasos de otros, te desconcentras de tu propia experiencia. Sólo escuchaba si la ayuda me llegaba con alguna palabra de Eduardo, pero fue planificación y funciones ejecutivas constantes. No se vale trazar un solo plan y ya. Las cosas van cambiando y con ellos los planes, según el tiempo, los retos, las vivencias diarias.
  2. La actitud marca la diferencia: Tienes dos opciones en el senderismo… si es o no lo tuyo. Disfrutar o quejarte. Estar en actitud de contemplación marcará la diferencia en tu experiencia. Adivina donde es igual?. Sólo tú decides qué actitud tomar en tu experiencia de ser familia, pareja y mapaternar.

De esto se trata el blog de este mes!. Sigo viviendo, sintiendo y compartiendo.

Gracias por llegar hasta aquí y darte la oportunidad de usar mis reflexiones para revisar tu experiencia… me encantará saber si te dice algo esta mirada… y también espero que estés disfrutando de la experiencia, a pesar de los retos.

Lo mejor de la ruta no es el final, sino el trayecto. ¡Prepárate bien y descubre nuevos lugares!

Con amor.
Luiza.

¡Hola, soy Luizandra!

¡Qué alegría que estés dando el paso para convertir tus retos de ser familia en una oportunidad para crecer! 

Este blog está creado para apoyar a todos los padres y familias en sus retos del día a día, sin importar la magnitud de los mismos.

No más quejas,  drama ni frustración. ¡Tomemos acción!

Siempre hay esperanza y propósitos detrás de esta situación que estás viviendo.

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