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El minimalismo y las relaciones

Sería tan interesante pararnos a preguntarnos qué realmente es lo esencial y qué cosas no están aportando valor a nuestra vida porque eso que ocupa un espacio que no aporta, nos quita la energía para entrar en conexión con el otro.

Según la serie «The Minimalists» de Netflix no se trata solo de tener menos. Por el contrario es hacer más espacio para más tiempo, más pasión, más creatividad, más experiencias, más contribución, más satisfacción, más libertad y más conexiones.

Desde que empecé todo este proceso de mirar adentro, conocerme y entenderme más, también he sentido un profundo deseo de limpiar, organizar, sacar y botar. Creo que el mismo hecho de limpiarme por dentro ha hecho que mi cuerpo y mi mente me lleven a querer también limpiar mi vida en su exterior. ¿Y por qué comparto sobre esto?… porque haber visto a los autores de «Minimalismo, menos es mas» explicando esta tendencia de vida, sin duda, me ha dejado muy pensativa/reflexiva.

Solía pensar en el concepto minimalista y lo asociaba exclusivamente a decoración y forma de organizar la casa, pero viendo el programa fue inevitable caer en cuenta la necesidad latente que tiene la humanidad y de la que no es consciente: volver a lo esencial.
Y entonces nos preguntamos: ¿Y qué es lo esencial?. A mi la palabra solita y aislada me recuerda a Antonoine de Saint-Exupéry con su obra El Principito… «sólo se vé con el corazón… lo esencial es invisible a los ojos».

Luego de ver el programa, he estado pensando en todas las cosas físicas, emocionales y mentales que no me aportan de manera personal y que entorpecen volver a lo esencial y todo eso que sobra me lleva a la palabra «conexión». Hay demasiadas cosas en todas las dimensiones que nos alejan de nuestra esencia personal y de la posibilidad de entrar en conexión profunda con el otro y en ese saco hay de todo: tanto cosas materiales como creencias, mensajes, juicios, máscaras, expectativas, comparaciones, etc.

Voy a atreverme a formular una serie de preguntas y quiero que consideres la palabra «realmente».
1. ¿Qué realmente necesitamos en nosotros para estar en contacto con nosotros mismos?
2. ¿Qué realmente necesitamos para estar en conexión con el otro?
3. ¿Qué realmente necesitamos para estar en paz?
4. ¿Qué realmenre necesitamos para vivir tranquilos?
5. ¿Qué realmente necesitamos para divertirnos?
6. ¿Qué realmente necesitamos para sentirnos vivos?
7… ¿Qué… cuánto…??

La verdad es que si me sincero, todo me lleva a cosas simples… a pocas cosas, pero las realmente necesarias, a lo básico, a lo natural, a lo sublime. Por consumismo, por moda, por apariencia, por status, por mil motivos más, muchas veces llenamos nuestra vida de cosas, creencias y actitudes que realmente ni aportan ni llenan nuestra vida ni la de los demás de ningún valor. Esto fue lo que sentí con la película y cómo se parece esto al mensaje que constantemente comparto… es como dejar de pensar en «las cosas» y volver al «ser» y eso automáticamente nos lleva al «sentir». Creo que de eso se trata… de simplificarnos y cuando nos simplificamos dejamos de pensar en lo que abruma y nos enfocamos en soluciones… dejamos de asumir, creer… mal interpretar, esperar… y aclaramos, indagamos, expresamos y somos honestos.

¡Vaya reto que implica!. Sin embargo, en el mismo documental plantea lo que le digo en mis acompañamientos: un día a la vez. ¿Quieres botar?, deshacerte de viejos hábitos y aplicar nuevas herramientas?, ve un día a la vez y un paso a la vez. Bota una cosa a la vez.

Por aquí sigo. Haciendo y compartiendo reflexiones llevadas a estos procesos de conectar, ser y sentir.
Que la vida nos invite a ser bien minimalistas si de desprendernos se trata para entrar en conexión profunda con nosotros y los otros.

Nos vemos el próximo mes.
Luiza.

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